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04/09/2026Enoshima es una pequeña isla situada en la zona de Shōnan, en la prefectura de Kanagawa, y uno de los destinos más populares para hacer una excursión de un día desde Tokio. Está conectada con la costa por un puente que puedes cruzar caminando y, una vez en la isla, encontrarás santuarios, miradores, bonitas vistas al mar y hasta cuevas formadas por la propia naturaleza.
Aunque Enoshima no es muy grande, prepárate para subir unas cuantas cuestas y escaleras mientras avanzas hacia el interior. Por el camino también encontrarás restaurantes, cafeterías y tiendas de recuerdos, así que puedes combinar las visitas con la gastronomía local y el ambiente costero tan típico de Shōnan.
En este artículo voy a enseñarte una ruta sencilla para conocer Enoshima por primera vez. Empezaremos desde la entrada de la isla y recorreremos sus principales lugares siguiendo el mismo orden en el que los encontrarás al caminar, hasta regresar finalmente al punto de partida.
Como llegar?
・Desde la estación de Katase-Enoshima: unos 10 minutos a pie; también se puede llegar desde las estaciones de Enoshima y Shōnan-Enoshima.
・Entrada gratuita: se puede recorrer la isla libremente, aunque algunas atracciones, como Enoshima Sea Candle o las cuevas Iwaya, son de pago.
Rumbo a Enoshima

El puente Benten, camino hacia Enoshima.
La visita a Enoshima comienza cruzando a pie el puente Enoshima Benten, que conecta la costa con la isla. Es un puente peatonal, así que puedes caminar tranquilamente mientras contemplas el mar. En los días despejados se ve buena parte de la costa de los alrededores, por lo que yo no tendría ninguna prisa por cruzarlo. Nada más llegar al otro lado, encontrarás una zona mucho más animada, llena de restaurantes y tiendas de recuerdos.

La animada calle comercial de Enoshima.
Una vez en la isla, continúa por Benzaiten Nakamise-dori. puestos de comida donde puedes probar productos del mar, restaurantes, cafeterías y tiendas de recuerdos. Como volverás a pasar por aquí al final de la visita, una buena idea es echar un vistazo a las tiendas a la ida y dejar las compras para la vuelta. Si ya tienes algún restaurante en mente, comprueba antes su horario para evitar sorpresas.
Al final de Nakamise-dori aparece un gran torii rojo y, justo después, empiezan las escaleras. A partir de aquí comienza la subida por la isla mientras vas recorriendo los diferentes santuarios de Enoshima Jinja.
Visita al santuario Enoshima Jinja

El gran torii rojo de Enoshima Jinja.
Enoshima Jinja no está formado por un único gran edificio. En realidad, sus tres santuarios principales se encuentran en diferentes puntos de la isla. El primero es Hetsunomiya, después llegarás a Nakatsunomiya y, ya bastante más adelante, a Okutsunomiya. Los tres se pueden visitar siguiendo prácticamente la ruta natural por Enoshima. Saber que la isla fue un importante lugar de culto desde hace siglos también ayuda a entender mejor por qué los diferentes santuarios se encuentran repartidos por la isla.

El santuario Nakatsunomiya.
Después de visitar Hetsunomiya, toca seguir subiendo por escaleras y pendientes hasta Nakatsunomiya. Su edificio de color bermellón destaca especialmente entre la vegetación y, por los alrededores, también encontrarás algunos puntos desde los que mirar hacia el mar.
Las vistas desde Enoshima Sea Candle

Enoshima Sea Candle, el símbolo de la isla.
Si continúas hacia la parte alta de la isla, llegarás al Samuel Cocking Garden y al Enoshima Sea Candle. Este último es el faro-mirador más famoso de Enoshima. Desde su observatorio se puede contemplar la bahía de Sagami, la costa de Shōnan y las ciudades de los alrededores. Y si tienes suerte y el aire está despejado, incluso podrás ver el monte Fuji a lo lejos. Es uno de esos lugares donde merece la pena quedarse unos minutos y disfrutar del paisaje sin pensar demasiado en la siguiente parada.
El Samuel Cocking Garden, donde se encuentra el Sea Candle, tiene su origen en el jardín creado por Samuel Cocking, un comerciante británico que se estableció en Japón en el siglo XIX. Hoy es un espacio agradable para pasear entre plantas de temporada o simplemente hacer una pausa en alguna cafetería.

El Samuel Cocking Garden iluminado por la noche.
Durante el día las protagonistas son las vistas al mar, pero en determinadas épocas del año el ambiente cambia por completo al caer la tarde, cuando el Sea Candle y los jardines se iluminan. También se organizan diferentes eventos a lo largo del año, así que merece la pena consultar el calendario antes del viaje.
・Enoshima Sea Candle: 800 yenes.
・Samuel Cocking Garden: entrada gratuita; los días de evento, 500 yenes a partir de las 17:00.
Camino hacia las cuevas Iwaya

Si te cansas por el camino, puedes hacer una pausa en alguno de los restaurantes.
Después del Sea Candle, continúa hacia la parte más alejada de Enoshima. A partir de aquí encontrarás más escaleras y pendientes, aunque por el camino también aparecen restaurantes y pequeños puntos desde los que detenerse a contemplar el mar.

Okutsunomiya, un santuario lleno de historia.
Tras caminar un poco llegarás a Okutsunomiya, el último de los tres santuarios principales de Enoshima Jinja. Esta zona tiene un ambiente bastante más tranquilo que la entrada de la isla y está rodeada de árboles. Muy cerca se encuentra también el pequeño santuario Wadatsunomiya, fácilmente reconocible por la figura de un dragón que domina su entrada., así que puedes aprovechar para visitar los dos.

Para llegar a las cuevas Iwaya hay que cruzar este puente rojo.
Desde Okutsunomiya, el camino comienza a descender hacia el mar y las cuevas Enoshima Iwaya. Antes de llegar pasarás por Chigogafuchi, una zona rocosa donde puedes acercarte bastante al agua y contemplar la bahía de Sagami frente a ti. Después de haber visto el mar desde las zonas altas de la isla, aquí podrás hacerlo prácticamente al nivel de las olas, y el paisaje se siente completamente diferente. Eso sí, si el mar está agitado o las rocas están mojadas, camina con cuidado.
Explorando las cuevas Iwaya

Dentro de las cuevas Iwaya te entregan una pequeña vela.
Al final de la ruta se encuentran las cuevas Enoshima Iwaya, formadas a lo largo del tiempo por la erosión del mar. Se dividen en dos cuevas principales, conocidas como Iwaya 1 e Iwaya 2. En su interior caminarás por pasadizos oscuros rodeados de roca; en algunos puntos el techo baja bastante y en otros las paredes aparecen iluminadas. Después de pasar buena parte del día entre el cielo y el mar, entrar aquí supone un cambio de ambiente total.

La parte más profunda de la cueva, considerada el origen del culto de Enoshima Jinja.
La parte más profunda de la primera cueva tiene además una relación especial con los orígenes religiosos de Enoshima Jinja. Mucho antes de convertirse en el destino turístico que conocemos hoy, la isla ya recibía a personas que acudían por motivos religiosos y para realizar prácticas espirituales. Por eso, visitar Iwaya no es solo entrar en una cueva creada por la naturaleza: también permite conocer un poco mejor por qué Enoshima ha sido considerada un lugar especial desde hace tantos siglos.
・las cuevas Iwaya: entrada 500 yenes / horario de 9:00 a 17:00.
Para terminar: comida y compras

Shirasu-don, una de las especialidades de Enoshima.
Una vez terminada la visita a Iwaya, lo habitual es regresar caminando hacia la entrada de la isla. A estas alturas ya habrás subido y bajado bastantes escaleras, así que, si quieres ahorrarte parte del camino de vuelta, existe otra opción. Cuando está en servicio, el pequeño barco Bentenmaru conecta la zona de Chigogafuchi con los alrededores del puente Enoshima Benten. Puede suspenderse por el estado del mar o por las condiciones meteorológicas, así que comprueba el servicio ese mismo día si tienes pensado utilizarlo.
Si decides volver caminando, terminarás pasando otra vez por Benzaiten Nakamise-dori. Este es un buen momento para entrar en las tiendas que te llamaron la atención al principio, comprar algún recuerdo o descansar en una cafetería. También puedes aprovechar para probar algún plato preparado con shirasu, pequeños peces muy típicos de la gastronomía de Enoshima y de la costa de Shōnan.

El atardecer visto desde el puente de Enoshima.
Finalmente, solo queda volver a cruzar el puente Enoshima Benten para regresar a tierra firme. Siguiendo esta ruta puedes avanzar poco a poco desde los santuarios hacia el interior de la isla y conocer, en un mismo recorrido, algunos de los lugares más representativos de Enoshima: sus santuarios, las vistas desde las alturas, la costa rocosa y, finalmente, las cuevas Iwaya.




