
30 lugares que debes visitar en Tokio (ParteⅠ)
19/01/2026
15 lugares que vale la pena visitar Hokkaido
25/01/2026Si ya leíste la primera parte, sabes que Tokio no se entiende con solo unos pocos lugares.
Es una ciudad inmensa, cambiante y llena de contrastes.
En este segundo artículo te llevo a descubrir los otros 15 lugares que completan el mapa de Tokio: zonas más locales, rincones verdes, barrios con mucha personalidad y espacios donde la vida cotidiana se mezcla con la historia.
Aquí no se trata solo de “ver” sitios famosos, sino de sentir la ciudad, caminar sin prisa, comer algo sencillo y observar cómo vive la gente.
Si quieres conocer un Tokio más profundo y auténtico, esta segunda parte es justo lo que te faltaba. Vamos a seguir explorando juntos.
16、Tsukiji Mercado Exterior
Aunque el mercado mayorista se trasladó, Tsukiji sigue siendo el corazón gastronómico de Tokio.
El mercado exterior nació para abastecer a cocineros profesionales, y hoy es un paraíso para cualquiera que ame comer bien.
Caminar por sus calles estrechas es una experiencia sensorial: el olor del pescado fresco, el sonido de los cuchillos, la voz de los vendedores.

El animado mercado exterior de Tsukiji, lleno de gente
Aquí no hace falta sentarse en un restaurante elegante.
Lo mejor es comer poco a poco: un tamagoyaki recién hecho, una brocheta de atún, un pequeño cuenco de mariscos.
Me gusta venir por la mañana, cuando la energía es más auténtica y ves a los locales comprando ingredientes para el día.

Preparan mariscos frescos justo delante de ti
Tsukiji no es solo comida; es una lección de cómo Japón respeta los ingredientes y el trabajo artesanal.
Si quieres entender por qué la gastronomía japonesa es tan valorada, este lugar es el mejor comienzo.

La zona de pescado, divertida incluso solo para mirar
17、Toyosu Market
Toyosu Market es el Tokio moderno aplicado a la comida.
Todo es grande, limpio y perfectamente organizado.
Aquí se realizan las famosas subastas de atún, ahora visibles desde pasillos elevados detrás de cristales.
Ver a los profesionales trabajar con tanta precisión es hipnótico.

Aquí se celebra la famosa subasta de atún
Después de la visita, llega la recompensa: restaurantes dentro del mercado donde se sirve sushi y marisco de una calidad impresionante, incluso a primera hora de la mañana.
Madrugar vale la pena.
Toyosu es diferente a Tsukiji: menos caótico, más futurista.
Me gusta porque muestra el lado serio y profesional de la cocina japonesa.
Aquí entiendes que detrás de cada plato hay disciplina, respeto y años de experiencia.
Ideal para quienes quieren ver “cómo funciona” Japón por dentro.

Sushi fresco hecho con pescado local
18、Ameya-Yokocho (Ameyoko)
Ameyoko, cerca de Ueno, es Tokio en estado puro. Nació tras la Segunda Guerra Mundial como mercado informal y aún conserva ese espíritu rebelde y ruidoso.
Aquí no hay lujo ni silencio: hay gente, ofertas gritadas y puestos donde se come de pie.
Puedes comprar ropa barata, zapatillas, cosméticos, frutos secos o marisco, todo mezclado.
Me gusta caminar sin rumbo, probar algo rápido y observar cómo la gente negocia precios.

Ameyoko durante el día, siempre lleno de vida
Ameyoko no intenta ser bonito, y justamente por eso es auténtico.
Si quieres sentir la energía popular de Tokio y ver cómo se mueve la ciudad fuera de las zonas turísticas elegantes, este es el lugar correcto.
Caótico, sí… pero muy vivo.

Por la noche, los izakayas se llenan de gente
19、Omoide Yokocho (Shinjuku)
Omoide Yokocho es uno de esos lugares donde Tokio se siente sorprendentemente humano.
Entre rascacielos y luces de neón, este pequeño callejón conserva el ambiente de la posguerra.
Bares diminutos, parrillas humeantes y conversaciones que se cruzan sin esfuerzo.

Los letreros del famoso Omoide Yokocho
Aquí te sientas en la barra, pides una cerveza o sake y, sin darte cuenta, estás hablando con la persona de al lado.
Me encanta venir por la noche, cuando el lugar se llena de trabajadores relajándose después del trabajo.
No es un sitio sofisticado, pero sí muy cálido.
Omoide Yokocho es perfecto para experimentar la cultura japonesa de “comer y beber juntos”, sin formalidades, solo disfrutando el momento.

La cercanía entre las personas es parte del encanto del lugar
20、Shin-Okubo (Koreatown)
Shin-Okubo es el barrio coreano de Tokio y uno de los más animados.
En pocos años se convirtió en un centro de cultura K-pop, cosmética coreana y, sobre todo, comida irresistible.

Shin-Okubo, el barrio donde se reúne la cultura coreana
Las calles están llenas de jóvenes, música, carteles coloridos y puestos donde el queso se derrite sin piedad.
Me gusta venir con amigos, compartir platos y probar cosas nuevas sin pensar demasiado.
Más allá de la comida, Shin-Okubo muestra el lado multicultural de Tokio.
Aquí ves cómo diferentes culturas conviven de forma natural.
Si quieres algo distinto a lo “típicamente japonés” pero igual de divertido, este barrio te va a sorprender.

Cheese dak-galbi con un toque único de la cocina coreana
21、Yanaka Ginza
Yanaka Ginza es uno de esos lugares donde Tokio baja el volumen.
No hay rascacielos ni pantallas gigantes; hay tiendas pequeñas, vecinos saludándose y un ritmo tranquilo que se agradece.
Esta zona sobrevivió a guerras y terremotos, y conserva un ambiente muy cercano al Tokio antiguo.
Caminar por la calle principal es como pasear por un barrio donde todos se conocen.
A mí me encanta venir sin plan: comprar una croqueta caliente, probar un menchi-katsu, sentarme un rato y observar.
Aquí no se corre, se disfruta.
El famoso mirador de Yūyake Dandan es perfecto al atardecer; ver cómo la luz cae sobre la calle es un momento sencillo pero muy bonito.
Yanaka también es famoso por los gatos, que aparecen en murales, tiendas y a veces caminando libremente.
Si quieres sentir un Tokio más humano, menos turístico y más cotidiano, este barrio te abraza sin esfuerzo.

Las calles estrechas se llenan de ambiente y movimiento
22、Harajuku – Takeshita Street
Takeshita Street es color, ruido y libertad creativa.
Esta calle se hizo famosa en los años 90 como el centro de la moda juvenil japonesa, y todavía mantiene ese espíritu rebelde.
Aquí no hay reglas: ropa extravagante, estilos imposibles, dulces gigantes y gente que se expresa sin miedo.

La entrada de Takeshita Street
Me gusta caminar por Takeshita sin juzgar nada, solo mirando.
Cada tienda es un pequeño mundo y cada persona parece protagonista de su propia historia.
Los crepes, los dulces “instagramables” y las tiendas de accesorios hacen que siempre haya algo nuevo que probar.
Es verdad que está llena de gente, pero eso también forma parte de la experiencia.
Takeshita no intenta ser tranquila ni elegante.
Es divertida, caótica y muy honesta.
Si quieres entender el lado más joven y libre de Tokio, esta calle lo explica mejor que cualquier guía.

Los crepes son súper populares aquí
23、Omotesando
A solo unos minutos de Takeshita, Omotesando cambia completamente el ambiente.
Aquí Tokio se vuelve silencioso, sofisticado y estéticamente cuidado.
Esta avenida nació como el acceso principal al Santuario Meiji, y hoy es una mezcla perfecta de arquitectura moderna, moda y cafés tranquilos.
Me gusta Omotesando porque no necesitas comprar nada para disfrutarla.
Caminar mirando los edificios —muchos diseñados por arquitectos famosos— ya es una experiencia.
Sentarte en una terraza con un café y observar a la gente es parte del plan.
Es el Tokio adulto, relajado, que disfruta de los detalles.
Si Takeshita es energía juvenil, Omotesando es elegancia sin esfuerzo. Ideal para bajar el ritmo y sentir otra cara de la ciudad, más calmada pero igual de interesante.

Omotesando, con sus edificios modernos y elegantes
24、Ginza
Ginza es sinónimo de elegancia en Japón. Durante el período Meiji, esta zona se desarrolló como un barrio moderno inspirado en Occidente, y desde entonces ha sido símbolo de lujo.
Grandes almacenes, marcas internacionales y restaurantes históricos conviven en un espacio muy ordenado.
Pero Ginza no es solo para comprar cosas caras.
A mí me gusta pasear sin prisa, entrar a librerías, cafés clásicos o tiendas pequeñas escondidas entre edificios elegantes.
Los fines de semana, cuando la calle principal se convierte en peatonal, caminar por allí es sorprendentemente relajante.
Ginza muestra un Tokio seguro de sí mismo, que no necesita llamar la atención.
Es ideal para entender cómo Japón combina tradición, modernidad y buen gusto en un solo lugar.

Los grandes almacenes de Ginza
25、Akihabara
Akihabara es un mundo aparte.
Comenzó como un barrio de tiendas de electrónica tras la guerra, pero con el tiempo se transformó en la capital del anime, los videojuegos y la cultura otaku.
Al llegar, las luces, los carteles y la cantidad de información pueden ser abrumadoras.
A mí me gusta Akihabara porque no intenta agradar a todo el mundo.
Es un lugar muy específico, muy apasionado.
Tiendas especializadas, figuras, videojuegos retro, gachapon y cafés temáticos llenan cada rincón.
Incluso si no eres fan del anime, caminar por aquí es fascinante.
Ves hasta dónde puede llegar la dedicación japonesa por lo que aman.
Akihabara no es solo entretenimiento: es una lección sobre identidad, comunidad y pasión llevada al extremo.

El paraíso de la cultura anime
26、Ikebukuro – Sunshine City
Sunshine City es como una pequeña ciudad dentro de Tokio.
Nació en los años 70 sobre lo que antes fue una prisión, y hoy es uno de los complejos más completos de la capital.
Aquí tienes de todo: observatorio, acuario, centros comerciales, restaurantes y hasta museos.

El edificio Sunshine de Ikebukuro por la noche
A mí me gusta porque es muy práctico.
Si llueve, hace calor o no sabes muy bien qué hacer, Sunshine City siempre funciona.
Puedes empezar el día mirando Tokio desde el observatorio, bajar a ver peces en el acuario interior y luego comer algo sin moverte del edificio.
Además, Ikebukuro es una zona muy ligada al anime y la cultura pop, así que alrededor encontrarás tiendas especializadas y un ambiente juvenil.
No es un lugar “tradicional”, pero sí muy representativo del Tokio moderno: cómodo, funcional y pensado para disfrutar sin complicaciones.

Pingüinos que parecen volar en el agua
27、Shinjuku Gyoen
Shinjuku Gyoen es uno de mis refugios favoritos dentro de Tokio.
Antes fue un jardín imperial, y todavía conserva una elegancia tranquila que se siente desde que entras.
Lo bonito es que combina varios estilos: japonés, francés e inglés, todo en un mismo espacio.
Aquí el tiempo pasa más lento.
Me gusta caminar sin rumbo, sentarme en el césped y simplemente mirar el cielo entre los rascacielos.

Shinjuku Gyoen en otoño
En primavera, los cerezos lo convierten en uno de los mejores lugares para el hanami, pero incluso en otras estaciones es perfecto para descansar.
Shinjuku está lleno de estímulos, así que este jardín funciona como un botón de pausa.
Es ideal para recargar energías y recordar que Tokio también sabe ser silencioso y amable.

Shinjuku Gyoen en primavera.
28、Yoyogi Park
Yoyogi Park es uno de los parques más libres y espontáneos de Tokio.
Antes fue una base militar y luego escenario de los Juegos Olímpicos de 1964, pero hoy es un gran espacio verde donde cada persona disfruta a su manera.
Los fines de semana es especialmente divertido: músicos, bailarines, artistas callejeros, gente practicando yoga o simplemente charlando en el césped.
Me gusta venir con un café y observar, porque siempre pasa algo interesante.
No es un parque perfecto ni silencioso, pero sí muy vivo.
Representa bien el lado relajado y creativo de la ciudad.
Además, está justo al lado de Harajuku, así que es un buen contraste después del bullicio de las calles comerciales.

Hermosos colores otoñales en el parque Yoyogi
29、Inokashira Park
Inokashira Park, en Kichijoji, tiene un ambiente muy local y acogedor.
Fue uno de los primeros parques públicos de Japón y sigue siendo un lugar muy querido por los residentes.
En el centro hay un lago donde puedes alquilar una barca y remar tranquilamente, algo muy popular entre parejas y amigos.
Me gusta este parque porque no se siente turístico.
Ves familias, estudiantes, personas mayores paseando a su ritmo.
Después del paseo, puedes ir a las cafeterías y tiendas del barrio, que tienen mucha personalidad.
Inokashira es ideal para experimentar un Tokio más cotidiano, lejos de las multitudes.
Es un lugar sencillo, pero con mucho encanto, perfecto para pasar una tarde tranquila como lo hacen los locales.

Un paseo en bote es la forma ideal de relajarse
30、El Monte Takao
Cuando la gente piensa en Tokio, suele imaginar rascacielos, trenes y luces de neón.
Pero a solo un rato del centro existe un lugar donde el aire cambia por completo: el Monte Takao.
Desde hace siglos, esta montaña ha sido un sitio sagrado y un destino popular para caminantes, monjes y viajeros que buscan un respiro.
Aquí la naturaleza no es un decorado, es la protagonista.

El sendero de montaña del monte Kōya
Lo bonito de Takao es que no necesitas ser un gran aventurero.
Hay senderos para todos los niveles, desde caminos suaves hasta rutas más exigentes entre bosques y raíces.
A mí me gusta subir despacio, escuchando los pájaros y el sonido del viento.
En el camino aparecen pequeños templos, estatuas antiguas y miradores que te recuerdan que Japón siempre mezcla naturaleza y espiritualidad.

Una estatua de tengu en el camino
En la cima, si el día está despejado, puedes ver el Monte Fuji.
Ese momento, con una bebida caliente en la mano, es inolvidable.
Después, bajar y probar dango o soba en los puestos locales completa la experiencia.
Takao no es solo una excursión: es una forma muy japonesa de reconectar contigo mismo sin salir de Tokio.

En días despejados, se puede ver el monte Fuji
Después de recorrer estos 30 lugares, queda claro que Tokio no es una sola ciudad, sino muchas en una.
Hay barrios llenos de energía, rincones tranquilos, naturaleza inesperada y espacios donde la historia sigue viva.
No necesitas verlo todo en un solo viaje.
De hecho, Tokio se disfruta más cuando eliges algunos lugares y te tomas tu tiempo.
Camina, prueba algo nuevo, piérdete un poco.
Esa es la magia de esta ciudad.
Ojalá esta lista te ayude a crear tu propio Tokio, uno que recuerdes no solo por las fotos, sino por las sensaciones que te dejó.



