
¿Cómo disfrutar del invierno en Japón?
09/09/2025
10 platos imprescindibles que debes probar en Japón
05/10/2025Japón posee más de 25 sitios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que van desde templos budistas milenarios hasta paisajes naturales únicos. Cada lugar refleja la unión entre tradición, espiritualidad y naturaleza. Para los viajeros de España y América Latina, explorar estos sitios es la mejor forma de conocer la esencia del país. En esta serie descubrirás cómo disfrutar templos, castillos, bosques y monumentos que conectan pasado y presente.
Tabla de contenido
① Conjuntos de templos budistas en la zona de Hōryū-ji

Templo y cosmos de Hokiji
El Hōryū-ji, situado en la prefectura de Nara, es uno de los templos budistas más antiguos del mundo, construido en el siglo VII. Este complejo es famoso por conservar algunas de las estructuras de madera más antiguas aún en pie, lo que lo convierte en un verdadero tesoro arquitectónico. Al caminar por sus pasillos, sientes que viajas en el tiempo hacia los inicios del budismo en Japón.
Una de las mayores atracciones es la pagoda de cinco pisos, símbolo de serenidad y equilibrio. Además, el complejo cuenta con valiosas estatuas y tesoros nacionales que muestran cómo se introdujo el budismo desde China y Corea, adaptándose a la cultura japonesa.
Para los visitantes, el Hōryū-ji ofrece más que una lección de historia: es un lugar perfecto para reflexionar y sentir la calma de la espiritualidad budista. Se puede recorrer en medio día y está a solo 12 km de Nara. Desde Kioto o Osaka se llega fácilmente en tren.
Información
8:00–17:00 (varía según la temporada)
1,500 yenes adultos
20 min en tren desde Nara hasta la estación Hōryū-ji, luego 10 min a pie.
Consejos
Este templo de madera lleva más de 1.400 años en pie sin incendiarse. ¡Impresionante! Se dice que muchas técnicas usadas en su construcción aún inspiran la arquitectura moderna japonesa.
② Castillo de Himeji

Castillo de Himeji con sus hermosas paredes encaladas
Conocido como el “Castillo de la Garza Blanca”, el Himeji-jō es el castillo más espectacular de Japón. Su color blanco brillante y su diseño elegante evocan la imagen de una garza a punto de volar. A diferencia de otros castillos que fueron destruidos por guerras o incendios, Himeji ha sobrevivido intacto durante más de 400 años.
Explorar el castillo es como entrar en un laberinto histórico. Sus pasillos y puertas fueron diseñados estratégicamente para confundir a los enemigos, lo que lo convierte en una obra maestra de arquitectura militar. Desde la torre principal se obtiene una vista panorámica impresionante de la ciudad y sus alrededores.
Los visitantes pueden imaginar la vida de los samuráis que defendían la fortaleza, y al mismo tiempo disfrutar de la belleza de los jardines circundantes. En primavera, los cerezos en flor rodean el castillo, creando una de las escenas más fotogénicas de Japón.
Información
9:00–17:00 (última entrada 16:00)
1,000 yenes adultos
15 min a pie desde la estación JR Himeji.
Consejos
El castillo cambia de ambiente cada estación. En febrero hay maratones y en octubre una iluminación nocturna preciosa. ¡Cada visita se siente diferente!
③ Yakushima

Cedros gigantes de Yakushima
La isla de Yakushima, al sur de Kyūshū, es un paraíso natural declarado Patrimonio de la Humanidad por sus bosques antiguos y su ecosistema único. Aquí crecen los impresionantes cedros Yakusugi, algunos con más de 2.000 años de antigüedad. Caminar entre estos gigantes transmite una energía difícil de describir.
Uno de los senderos más populares es el que conduce al árbol Jōmon Sugi, de unos 7.000 años según estimaciones. El recorrido es largo (unas 10 horas ida y vuelta), pero la experiencia es inolvidable para quienes aman el trekking.
La isla también ofrece cascadas espectaculares, playas tranquilas y aguas termales junto al mar. Además, los estudios Ghibli se inspiraron en Yakushima para crear los escenarios de la película La princesa Mononoke, lo que la hace aún más mágica para los fans del anime.
Información
Libre acceso (según zonas de visita)
Gratuita, algunos parques cobran tarifa de conservación
Vuelo desde Kagoshima (35 min) o ferry (2–3 h).
Consejos
Además del trekking, puedes hacer paddle surf o bucear. La naturaleza aquí es tan pura que sentirás una conexión especial con el entorno.
④ Shira-kami Sanchi

Un estanque en las montañas Shirakami conocido como el Estanque Azul
El Shirakami Sanchi, situado entre Aomori y Akita en el norte de Japón, es un vasto bosque virgen de hayas, considerado uno de los más grandes del mundo. Este ecosistema único alberga osos negros asiáticos, pájaros carpinteros y una gran biodiversidad.
Para los amantes del senderismo, hay varias rutas que atraviesan paisajes espectaculares con ríos cristalinos, cascadas y montañas. La caminata hacia la cascada de Anmon es especialmente popular, ya que combina naturaleza salvaje con vistas impresionantes.
Más allá de la aventura, visitar Shirakami Sanchi es una oportunidad para desconectarse del ruido urbano y sumergirse en un entorno casi intocado. La sensación de caminar por un bosque que se mantiene igual desde hace miles de años es difícil de encontrar en otros lugares.
Información
ibre acceso (algunos senderos cierran en invierno)
Gratuita
En coche desde Hirosaki o Noshiro; se recomienda guía local.
Consejos
Si quieres disfrutar al máximo la naturaleza virgen de Shirakami, te recomiendo unirte a un tour con guía. Aprenderás sobre la flora y fauna locales mientras caminas entre hayas centenarias.
⑤ Bienes culturales de la antigua Kioto

Templo Kinkakuji rodeado de naturaleza
Kioto, la antigua capital de Japón durante más de mil años, es un auténtico museo al aire libre. Los 17 monumentos incluidos como Patrimonio de la Humanidad abarcan templos, santuarios y jardines que reflejan la esencia del arte y la espiritualidad japonesa.
Entre los más famosos están el Kinkaku-ji (Pabellón Dorado), que brilla sobre un estanque rodeado de naturaleza, y el Kiyomizu-dera, con su enorme terraza de madera que ofrece vistas impresionantes. También destacan el santuario de Ujigami y el templo Enryaku-ji en el monte Hiei.
Para los viajeros, recorrer Kioto en primavera u otoño es una experiencia inolvidable: cerezos y arces enmarcan los templos en paisajes de postal. Además, puedes disfrutar de la gastronomía local como el kaiseki (alta cocina tradicional) o los dulces wagashi.
Información
9:00–17:00 (según el templo o santuario)
400–1,000 yenes según el lugar
Accesible en metro o autobús desde el centro de Kioto.
Consejos
Kioto floreció como capital porque durante más de 500 años fue el hogar de la familia imperial japonesa, que sigue existiendo desde hace más de 2.000 años. ¡Una ciudad donde la historia sigue viva!
⑥ Aldeas históricas de Shirakawa-gō y Gokayama

Shirakawa-go, conocido como el paisaje original de Japón
Las aldeas de Shirakawa-gō (Gifu) y Gokayama (Toyama) son famosas por sus casas tradicionales llamadas gasshō-zukuri, con techos de paja inclinados que parecen manos en oración. Este diseño permite resistir la intensa nieve del invierno.
Caminar por estas aldeas es como retroceder siglos atrás. Muchas casas aún están habitadas y otras se han transformado en museos, posadas o restaurantes. En invierno, el paisaje nevado crea una atmósfera de cuento, mientras que en verano los campos de arroz rodean las casas con un verde vibrante.
Para los visitantes, quedarse en un minshuku (pensión familiar) es la mejor manera de experimentar la vida rural japonesa, compartiendo comidas caseras y aprendiendo sobre las tradiciones locales.
Información
9:00–17:00 (museos y casas abiertas al público)
300–700 yenes según la casa
Bus desde Takayama o Kanazawa (1.5–2.5 h).
Consejos
Estos pueblos, considerados el paisaje tradicional de Japón, se mantienen gracias al espíritu solidario de sus habitantes. No te pierdas los platos locales con ingredientes frescos del lugar. ¡Son deliciosos!
⑦ Cúpula de la Bomba Atómica en Hiroshima

Deja atrás las huellas de un triste pasado.
El Genbaku Dōmu o Cúpula de la Bomba Atómica es un monumento conmovedor que recuerda el impacto del 6 de agosto de 1945. El edificio, que era un centro de exposiciones, quedó en ruinas tras la explosión, y hoy permanece como símbolo de paz y esperanza.
Visitar este lugar no es solo una lección de historia, sino también una experiencia emocional. Justo al lado se encuentra el Parque Memorial de la Paz, con monumentos dedicados a las víctimas y el Museo de la Paz, donde se explica el contexto del bombardeo y sus consecuencias.
Para los viajeros, la visita ofrece una oportunidad de reflexionar sobre la importancia de la paz en el mundo. Aunque puede resultar impactante, también inspira esperanza al ver cómo Hiroshima se ha reconstruido en una ciudad vibrante y acogedora.
Información
Abierto todo el día
Gratuita
10 min en tranvía desde la estación JR Hiroshima (parada Genbaku-Domu-mae).
Consejos
Viajar es para disfrutar, claro, pero visitar este sitio te invita también a reflexionar. Es un lugar que nos recuerda la importancia de la paz y el valor de la vida.
⑧ Santuario de Itsukushima

Una puerta torii roja flotando en el mar.
El Itsukushima Jinja, en la isla de Miyajima cerca de Hiroshima, es famoso por su enorme torii rojo que parece flotar en el mar durante la marea alta. Este santuario sintoísta, construido en el siglo XII, está diseñado para integrarse con la naturaleza, creando un paisaje mágico.
Además de visitar el santuario, los viajeros pueden pasear por los senderos de la isla, subir al monte Misen para disfrutar de vistas panorámicas, o simplemente observar a los ciervos que deambulan libremente por la zona.
Al atardecer, el torii iluminado refleja su silueta en el agua, ofreciendo una de las vistas más icónicas de Japón.
Información
6:30–18:00 (según temporada)
300 yenes adultos
Ferry desde Miyajimaguchi (10 min) tras 30 min de tren desde Hiroshima.
Consejos
Durante la marea alta, el torii parece flotar sobre el mar, pero con marea baja ¡puedes caminar hasta él! Ver ambas escenas es una experiencia mágica que no olvidarás.
⑨ Bienes culturales de la antigua Nara

El Gran Buda de Nara
Antes de Kioto, la ciudad de Nara fue la primera capital permanente de Japón. Su conjunto de templos y santuarios refleja el nacimiento del budismo en el país. Entre los más famosos se encuentra el Tōdai-ji, con su imponente Gran Buda, una de las estatuas de bronce más grandes del mundo.
Otro lugar emblemático es el Kasuga Taisha, con cientos de linternas de piedra y bronce que crean un ambiente místico. Los parques de Nara también son conocidos por los ciervos sika que pasean libremente y que, según la tradición, son mensajeros de los dioses.
Para los viajeros, Nara ofrece una mezcla de espiritualidad, historia y diversión. Es posible recorrer la ciudad en un día desde Kioto u Osaka, pero vale la pena quedarse más tiempo para disfrutar de la calma al anochecer.
Información
8:00–17:00 (según templo o museo)
500–1,000 yenes según el sitio
A 5–10 min en autobús o a pie desde la estación Kintetsu Nara.
Consejos
En el parque de Nara, los ciervos caminan libremente. Puedes comprar galletas especiales llamadas shika senbei para alimentarlos. ¡Eso sí, cuidado, que a veces se emocionan demasiado!
Otros sitios del Patrimonio Mundial de Japón
・Guía de los 26 Patrimonios de la Humanidad en Japón (Parte Ⅰ)
・Guía de los 26 Patrimonios de la Humanidad en Japón (Parte Ⅲ)






