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09/02/2026Hiroshima es una ciudad que invita a pensar, pero también a disfrutar. Aquí la historia convive con barrios animados, buena comida y paisajes tranquilos frente al mar. Es un lugar que se recorre con calma y deja huella.
En este artículo te presento 13 lugares imprescindibles de Hiroshima, pensados para viajeros que quieren conocer su pasado, su presente y su forma de vivir, más allá de los sitios más conocidos.
1、El Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima
El Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima es un lugar central para la ciudad y para la memoria colectiva de Japón. Más que un parque urbano, funciona como un espacio dedicado a la reflexión, la historia y el deseo de paz mundial.
El parque se construyó tras la Segunda Guerra Mundial, en la zona más afectada por la bomba atómica de 1945. Desde entonces, se ha convertido en un símbolo internacional contra las armas nucleares y la guerra.
La visita es abierta y gratuita. Caminar por el parque permite moverse con calma entre monumentos, árboles y amplios espacios verdes, creando un ambiente silencioso y respetuoso.
Dentro del recinto destacan el Domo de la Bomba Atómica, el Cenotafio y el Museo de la Paz, que ayudan a comprender lo ocurrido y sus consecuencias.
Cada agosto, durante la ceremonia conmemorativa, el parque adquiere un significado aún más profundo y emotivo.

Un monumento que transmite un deseo de paz
2、La Cúpula de la Bomba Atómica
La Cúpula de la Bomba Atómica es uno de los lugares más significativos de Hiroshima y un símbolo universal de la memoria histórica. En la ciudad, representa un recordatorio permanente del impacto de la guerra y la importancia de la paz.
El edificio fue originalmente el Salón de Promoción Industrial de la Prefectura de Hiroshima. Tras la explosión atómica de 1945, quedó parcialmente en pie y se conservó tal como estaba para transmitir el mensaje a las generaciones futuras.
La visita es gratuita y se realiza caminando alrededor del edificio. Su estructura dañada, visible desde distintos ángulos, crea una atmósfera sobria que invita a la reflexión silenciosa.
Muy cerca se encuentran el río Motoyasu y el Parque de la Paz, que completan el recorrido y ayudan a contextualizar la historia del lugar.
Cada agosto, durante las ceremonias conmemorativas, la Cúpula adquiere un significado especialmente profundo y emotivo.

La Cúpula de la Bomba Atómica, que conserva la imagen tras la explosión
3、El Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
El Museo Memorial de la Paz de Hiroshima es uno de los espacios culturales más importantes de la ciudad y una visita clave para comprender su historia reciente. Dentro del Parque de la Paz, cumple un papel educativo fundamental a nivel nacional e internacional.
El museo fue inaugurado en la década de 1950 para preservar la memoria del bombardeo atómico de 1945. Su objetivo principal es transmitir los hechos históricos y promover un mensaje claro a favor de la paz y el desarme nuclear.
La visita es de pago y se realiza recorriendo salas bien organizadas, con fotografías, objetos personales y explicaciones claras. El ambiente es sobrio y silencioso, invitando a una reflexión profunda.
En los alrededores se encuentran monumentos conmemorativos y zonas verdes que permiten asimilar la experiencia con calma tras la visita al museo.
En agosto, coincidiendo con el aniversario del bombardeo, el museo recibe visitantes de todo el mundo y su mensaje cobra un significado aún más fuerte.

El exterior del Museo Memorial de la Paz de Hiroshima
4、Shukkeien
Shukkeien es uno de los jardines japoneses más representativos de Hiroshima y un lugar muy valorado como oasis de calma dentro de la ciudad. Para los visitantes, ofrece una pausa tranquila tras recorrer zonas más urbanas o históricas.
El jardín fue creado en el siglo XVII por el señor feudal Asano Nagaakira. Su diseño se inspira en paisajes naturales en miniatura, siguiendo la estética tradicional japonesa de armonía entre agua, plantas y arquitectura.
La visita es de pago y se realiza caminando por senderos bien cuidados alrededor de un estanque central. El recorrido es sencillo y permite disfrutar del entorno a un ritmo relajado.
Dentro del jardín destacan los puentes de piedra, las casas de té y las vistas cuidadosamente enmarcadas, que cambian según el punto desde el que se miren.
En primavera los cerezos atraen a muchos visitantes, mientras que en otoño los colores del follaje hacen que el jardín luzca especialmente hermoso.

Las hojas de otoño reflejadas en el estanque del jardín Shukkeien
5、Itsukushima-jinja
Itsukushima-jinja es el símbolo absoluto de Miyajima y uno de los santuarios más reconocibles de Japón. Su imagen con el gran torii “flotando” sobre el mar representa la unión entre naturaleza y espiritualidad, y define la identidad de toda la isla.
El santuario fue fundado en el siglo VI y tomó su forma actual en el periodo Heian, bajo el patrocinio del clan Taira. Está dedicado a deidades del mar y ha sido venerado durante siglos como lugar sagrado al que se accede respetando el entorno natural.
La visita es de pago y se recorre caminando sobre pasarelas de madera construidas sobre el agua. El ambiente es sereno, con el sonido del mar acompañando cada paso.
Además del pabellón principal, destacan el torii, los edificios lacados en rojo y el paisaje del monte Misen al fondo. Todo forma una composición muy equilibrada.
Con marea alta el santuario parece flotar; con marea baja se puede caminar hasta el torii. Ambos momentos ofrecen experiencias completamente distintas.

El gran torii del santuario Itsukushima, erguido sobre el mar
6、El monte Misen
El monte Misen es el punto más alto de la isla de Miyajima y uno de los lugares más importantes para entender su carácter espiritual. Desde la región de Hiroshima, se considera un espacio sagrado donde naturaleza y creencias se unen de forma muy clara.
Desde la antigüedad, Misen ha sido un lugar de prácticas ascéticas del budismo. El monje Kūkai entrenó aquí en el siglo IX, y el monte quedó asociado a la meditación y la protección espiritual de la isla.
La experiencia de visita puede ser activa o relajada. Se puede subir a pie por senderos bien señalizados o utilizar el teleférico y caminar los últimos tramos, disfrutando del aire fresco y el silencio del bosque.
En la cima destacan templos, rocas con formas curiosas y miradores con vistas espectaculares al mar interior de Seto. El ambiente es calmado y contemplativo.
En días despejados, especialmente en otoño y primavera, el paisaje desde la cumbre es inolvidable.

La cima del monte Misen, con vistas impresionantes
7、El Castillo de Hiroshima
El Castillo de Hiroshima ocupa un lugar central en la ciudad, tanto por su ubicación como por su valor simbólico. Rodeado de un amplio foso y zonas verdes, conecta el pasado feudal con la Hiroshima moderna.
Fue construido a finales del siglo XVI por el señor feudal Mōri Terumoto y durante siglos funcionó como centro político y militar de la región. Tras ser destruido por la bomba atómica, el castillo fue reconstruido como símbolo de recuperación.
La visita incluye un museo interior con exposiciones históricas y una subida hasta la torre principal. Desde arriba, las vistas de la ciudad y del río son especialmente agradables.
En los alrededores destacan las murallas, el foso y el santuario Gokoku, que aportan un ambiente tranquilo al paseo.
En primavera, los cerezos en flor convierten el castillo en uno de los lugares más fotogénicos de Hiroshima.

El castillo de Hiroshima, reconstruido y lleno de historia
8、El distrito histórico de Mitarai
El distrito histórico de Mitarai es uno de los mejores ejemplos de ciudad portuaria tradicional del mar Interior de Seto. Durante siglos fue un punto clave para el comercio marítimo y hoy conserva un ambiente tranquilo y auténtico.
Su origen se remonta al periodo Edo, cuando los barcos que esperaban la marea utilizaban este puerto como lugar de descanso. Comerciantes y marineros dejaron aquí una huella clara en la arquitectura y el trazado urbano.
Recorrer Mitarai es una experiencia pausada y gratuita. Las calles estrechas, alineadas junto al agua, invitan a caminar sin prisa y a observar la vida local en un entorno casi intacto.
Las casas de madera, antiguos almacenes y pequeños cafés conviven con templos y miradores al mar, creando una imagen muy fotogénica.
En primavera y otoño, el clima suave realza aún más el encanto del pueblo y su atmósfera nostálgica.

Mitarai-chō, un pueblo que conserva el paisaje del período Edo
9、Ōkunoshima
Ōkunoshima, conocida como la “isla de los conejos”, es un pequeño destino del mar Interior de Seto que sorprende por su ambiente tranquilo y su popularidad entre viajeros curiosos. Hoy es un lugar asociado al ocio, la naturaleza y la fotografía.
Su historia, sin embargo, es compleja. Durante la primera mitad del siglo XX, la isla tuvo instalaciones militares y llegó a albergar una fábrica de gas venenoso, un pasado que contrasta con su imagen actual.
La visita se disfruta caminando sin rumbo fijo, saludando a los conejos que se acercan con naturalidad. No hay grandes monumentos, y eso invita a recorrerla con calma y atención al entorno.
Entre los puntos de interés destacan las ruinas históricas, pequeños senderos costeros y miradores desde los que se aprecia el mar en silencio.
La primavera y el otoño son ideales por el clima suave, y en cualquier época la isla ofrece una experiencia diferente, serena y memorable.

Ōkunoshima, famosa como la isla de los conejos
10、Innoshima
Innoshima es una isla del mar Interior de Seto, conocida por su carácter tranquilo y su conexión histórica con la navegación. Forma parte del Shimanami Kaidō y combina paisajes marinos con una vida local relajada, lejos de las grandes multitudes.
Durante siglos, la isla estuvo ligada a los Murakami Suigun, un poderoso clan de navegantes que protegía las rutas marítimas de la región. Ese pasado sigue presente en museos y relatos locales que ayudan a entender la importancia estratégica de la isla.
Recorrerla es sencillo y agradable, ya sea a pie, en bicicleta o en coche. No hay grandes atracciones de pago, y la experiencia se centra en disfrutar del ritmo lento, el mar cercano y las vistas abiertas.
Entre los puntos destacados están los pequeños puertos, templos discretos y miradores desde donde se observan las islas vecinas y los puentes del Seto.
La primavera y el otoño son ideales para visitarla, cuando el clima es suave y el paisaje invita a explorar sin prisas.

Un castillo utilizado por el clan naval Murakami
11、Onomichi
Onomichi es una ciudad portuaria del mar Interior de Seto, conocida por sus colinas, templos y un ambiente nostálgico. Ha sido durante mucho tiempo un punto clave de comercio marítimo y hoy destaca como destino cultural y artístico.
Su historia está profundamente ligada al budismo y al desarrollo de rutas marítimas. Muchos templos se construyeron en las laderas, formando un paisaje urbano único que refleja siglos de vida religiosa y comercial.
Pasear por la ciudad es una experiencia tranquila. No hay una sola forma correcta de recorrerla: se puede caminar sin rumbo, subir cuestas y disfrutar de vistas al mar y a los barcos que entran al puerto.
Entre sus atractivos están el camino de los templos, la famosa “calle de los gatos” y los cafés junto al agua, donde el tiempo parece ir más despacio.
La primavera y el otoño son especialmente agradables, cuando el clima suave realza el encanto relajado de la ciudad.

Un lugar que te hace sentir dentro de una película
12、Okonomimura
Okonomimura ocupa un lugar especial en la vida cotidiana de Hiroshima. Más que un edificio, es un punto de encuentro donde la comida define la identidad local.
Su origen se remonta a la posguerra, cuando pequeños puestos de okonomiyaki se agruparon para sobrevivir y reconstruir la ciudad. Con el tiempo, se convirtió en un símbolo gastronómico.
La visita es sencilla y directa: se suben los pisos, se observa cada plancha en acción y se elige el local que más llame la atención. Comer en la barra es parte de la experiencia.
Cada restaurante tiene su estilo, pero el protagonista es siempre el okonomiyaki de Hiroshima, preparado en capas, con fideos y salsa generosa, frente a tus ojos.
Por la noche el ambiente se vuelve animado, y durante todo el año es un lugar perfecto para entender la ciudad a través de su comida, sin prisas y sin formalidades.

El okonomiyaki de Hiroshima, un plato imprescindible
13、Kure
Kure es una ciudad portuaria con una identidad muy marcada, ligada al mar y a la historia moderna de Japón. Aunque suele pasar desapercibida frente a Hiroshima, ofrece una mirada distinta y más tranquila.
Durante el siglo XX, Kure fue uno de los principales astilleros militares del país. Aquí se construyeron algunos de los buques más importantes de la Marina Imperial, y ese pasado sigue muy presente en la ciudad.
Caminar por Kure es relajado. El puerto, los museos y las zonas costeras invitan a pasear sin prisas, combinando vistas al mar con espacios urbanos bien cuidados.
Entre los puntos más destacados están el Museo Yamato y el paseo marítimo, donde se entiende la relación profunda entre la ciudad y el océano. También hay cafés sencillos con sabor local.
En verano el ambiente se anima con festivales y fuegos artificiales, mientras que en otras estaciones Kure se disfruta con calma, ideal para quienes buscan historia y paisaje sin multitudes.

Una maqueta de submarino



