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14/02/2026Kanagawa es una prefectura llena de contrastes. Aquí puedes pasar del mar a la montaña en poco tiempo, caminar por barrios modernos y, al mismo tiempo, encontrar templos, pueblos históricos y paisajes tranquilos. Está muy cerca de Tokio, pero ofrece una experiencia totalmente distinta.
En este artículo te presento 11 lugares imprescindibles de Kanagawa, ideales para una escapada variada, sin ir demasiado lejos y con mucho por descubrir.
Ciudad antigua de Kamakura
Kamakura es conocida como la antigua capital samurái de Japón y hoy cumple un papel especial como destino histórico a poca distancia de Tokio, donde pasado y vida cotidiana conviven con naturalidad.
Su importancia se remonta al siglo XII, cuando fue el centro político del shogunato Kamakura. Durante ese periodo se consolidaron templos zen, santuarios sintoístas y una cultura ligada a los guerreros.
Recorrer Kamakura es una experiencia tranquila. Caminar entre templos, calles residenciales y colinas boscosas permite descubrir la ciudad a un ritmo pausado, sin necesidad de seguir un itinerario rígido.
Entre sus atractivos destacan los grandes templos, los senderos naturales y las zonas comerciales tradicionales, donde es fácil encontrar dulces locales y pequeños cafés con encanto.
Cada estación ofrece un ambiente distinto: cerezos en primavera, playas animadas en verano y paisajes serenos en otoño e invierno, ideales para una visita relajada.

El Gran Buda, uno de los grandes símbolos de Kamakura
Enoshima
Enoshima es uno de los destinos más representativos de la costa de Shōnan y cumple un papel clave como escapada marítima cercana a Tokio y Kamakura, muy popular tanto entre locales como viajeros.
Su historia está ligada a la espiritualidad y al culto a Benzaiten, diosa asociada al mar, la música y la prosperidad. Desde hace siglos, la isla ha sido un lugar de peregrinación y descanso.
La visita se disfruta caminando sin prisa por sus calles empinadas, miradores y senderos costeros. El ambiente mezcla brisa marina, templos, cafés y vistas abiertas al océano, lo que la hace muy accesible y agradable.
Entre sus atractivos destacan los santuarios, las cuevas marinas y los puntos panorámicos desde donde se puede ver el monte Fuji en días despejados, además de restaurantes con pescado fresco.
Cada estación ofrece un encanto distinto: verano animado y playero, primavera y otoño más tranquilos, e inviernos claros ideales para las vistas.

Hasta Enoshima se puede llegar caminando por el puente
Shichirigahama
Shichirigahama es una de las playas más emblemáticas de la costa de Kamakura y Shōnan, conocida por su ambiente relajado y sus vistas abiertas al océano Pacífico. Es un punto clave para disfrutar del mar lejos del bullicio urbano.
Históricamente, la zona ha estado vinculada a rutas costeras y a la vida marinera local. Con el tiempo, se convirtió en un lugar apreciado por artistas y escritores atraídos por su paisaje y su luz natural.
La experiencia de visita es sencilla y agradable: caminar por la orilla, sentarse a mirar el mar o disfrutar de un café frente a las olas. No es una playa pensada para nadar, sino para contemplar y relajarse.
Desde aquí se obtienen vistas espectaculares del monte Fuji en días despejados, además de atardeceres muy fotogénicos. La línea del tren junto a la costa añade un encanto especial.
En verano el ambiente es animado, mientras que otoño e invierno ofrecen tranquilidad y cielos claros ideales para pasear.

La playa y el cruce ferroviario que se hicieron famosos por el anime
Minato Mirai
Minato Mirai es el distrito más moderno de Yokohama y su principal escaparate frente al mar. Representa el Yokohama actual: abierto, cosmopolita y muy ligado a su pasado portuario.
Esta zona nació a finales del siglo XX como un gran proyecto de renovación urbana sobre antiguos terrenos industriales y muelles. El nombre significa literalmente “Puerto del Futuro”.
Recorrer Minato Mirai es sencillo y agradable. Todo está pensado para caminar, con amplios paseos, vistas al puerto y espacios abiertos que invitan a ir sin prisas.
Entre sus puntos más conocidos destacan la noria Cosmo Clock, la Landmark Tower, museos, centros comerciales y cafés junto al agua, perfectos para descansar.
De día es animado y luminoso; por la noche, las luces reflejadas en el mar crean una atmósfera especial, especialmente atractiva en primavera y verano.

Minato Mirai iluminado por la noche, una vista espectacular
Yokohama Red Brick Warehouse
Yokohama Red Brick Warehouse es uno de los símbolos más reconocibles del puerto de Yokohama. Hoy funciona como un espacio cultural y comercial, pero mantiene una fuerte conexión con la historia marítima de la ciudad.
Los edificios fueron construidos a principios del siglo XX como almacenes aduaneros, en una época en la que Yokohama era una de las principales puertas de entrada de Japón al mundo.
La visita es sencilla y agradable. Se puede entrar libremente, pasear por su interior, curiosear en las tiendas o simplemente disfrutar del ambiente junto al mar.
En los alrededores hay cafés, restaurantes y amplios espacios abiertos con vistas al puerto, ideales para relajarse o ver el atardecer con la ciudad de fondo.
En invierno destacan los mercados navideños y la iluminación nocturna, mientras que en primavera y verano suelen celebrarse eventos y conciertos al aire libre.

El almacén de ladrillo rojo durante la temporada navideña
Yokohama Chinatown
Yokohama Chinatown es uno de los barrios más vibrantes y visitados de la ciudad. Es el barrio chino más grande de Japón y cumple un papel clave como centro gastronómico y cultural dentro del área portuaria de Yokohama.
Su origen se remonta a finales del siglo XIX, cuando comerciantes chinos se establecieron aquí tras la apertura del puerto al comercio internacional. Con el tiempo, la zona creció y desarrolló una identidad única.
Pasear por sus calles es una experiencia muy dinámica. No hay entrada ni recorrido fijo: lo mejor es caminar sin prisa, probar comida callejera y dejarse llevar por los aromas y colores.
Entre los puntos destacados están sus puertas decoradas, templos tradicionales y la gran variedad de restaurantes especializados en distintas cocinas regionales chinas.
Durante el Año Nuevo Chino el barrio se llena de desfiles, danzas y celebraciones, convirtiéndose en uno de los momentos más animados para visitarlo.

Una zona llena de restaurantes de cocina china
Hakone y el Lago Ashi
Hakone y el Lago Ashi forman una de las escapadas más clásicas desde Tokio. Esta zona combina naturaleza, paisajes volcánicos y una atmósfera relajada que representa muy bien el Japón rural cercano a la capital.
El lago se formó hace miles de años tras una erupción volcánica, y Hakone creció históricamente como punto estratégico en la antigua ruta del Tōkaidō, conectando Edo con Kioto. Desde entonces, ha sido un lugar de paso y descanso.
La visita suele girar en torno al lago: paseos en barco, caminatas tranquilas y miradores desde donde, en días despejados, se puede ver el monte Fuji reflejado en el agua.
En los alrededores destacan santuarios junto al lago, bosques densos y museos repartidos entre las montañas, creando un equilibrio entre cultura y naturaleza.
Cada estación ofrece un encanto distinto: cerezos en primavera, verdes intensos en verano, hojas rojas en otoño y paisajes silenciosos en invierno.

El monte Fuji y un paseo en barco por el lago Ashi
Ōwakudani
Ōwakudani es uno de los lugares más representativos de Hakone y una parada clave para entender el paisaje volcánico de la región. Su imagen de vapor saliendo del suelo transmite una sensación poderosa de naturaleza viva, muy distinta a la de las ciudades cercanas.
Esta zona se formó tras una gran erupción volcánica hace unos 3.000 años y sigue activa hoy en día. Desde entonces, ha sido vista tanto con respeto como con curiosidad, ligada a creencias sobre la fuerza de la tierra.
La visita permite caminar por senderos habilitados, observar fumarolas de cerca y sentir el olor característico del azufre. El ambiente es impactante, pero está bien organizado y es accesible para la mayoría de viajeros.
Entre sus símbolos más conocidos están los “huevos negros”, cocidos en aguas sulfurosas, y los miradores con vistas amplias del valle.
En días despejados, el contraste entre el vapor y el cielo crea escenas únicas, especialmente atractivas en otoño y en invierno.

Owakudani y el teleférico, una experiencia única
Jogashima
Jogashima es una pequeña isla situada en el extremo sur de la península de Miura y uno de los lugares costeros más especiales de la región de Kanagawa. Es conocida por sus paisajes marinos salvajes y su ambiente tranquilo, muy distinto al de las grandes ciudades cercanas.
Desde hace siglos, la isla ha estado vinculada a la pesca y a la vida marítima. Su posición estratégica frente al océano la convirtió también en un punto importante para la navegación y la observación del mar.
Recorrer Jogashima es una experiencia sencilla y relajante. Los senderos permiten caminar junto a acantilados, escuchar el sonido de las olas y disfrutar de vistas abiertas al Pacífico en un entorno natural bien conservado.
Entre los puntos destacados están el faro, los miradores naturales y las formaciones rocosas moldeadas por el viento y el agua, perfectas para la fotografía.
En primavera y verano el clima es ideal para pasear, mientras que en invierno los cielos despejados ofrecen atardeceres espectaculares.

Un hermoso atardecer visto desde la isla de Jōgashima
Hakone-Yumoto Onsen
Hakone-Yumoto Onsen es la puerta de entrada a la zona termal de Hakone y uno de los destinos más importantes de la región. Gracias a su cercanía con Tokio, es un lugar clave para quienes buscan relajarse sin alejarse demasiado de la ciudad.
Su historia como balneario se remonta a varios siglos atrás, cuando viajeros y samuráis ya utilizaban estas aguas termales para descansar tras largos trayectos por las rutas antiguas.
La experiencia de visita es muy accesible. El pueblo se recorre a pie, con ryokan tradicionales, baños termales y un ambiente acogedor que invita a bajar el ritmo y disfrutar del momento.
En los alrededores destacan los puentes sobre el río, las tiendas locales y los baños públicos, ideales incluso para quienes no se alojan allí.
En cualquier estación es agradable, pero el otoño y el invierno realzan el encanto del vapor, el paisaje y la sensación de descanso profundo.

El tranquilo ambiente del pueblo termal de Hakone
Samukawa-jinja
Samukawa-jinja es uno de los santuarios sintoístas más importantes de la región de Kanagawa y es conocido en todo Japón como un lugar de protección y buena fortuna. Para la gente local, cumple un papel central en rituales y visitas importantes a lo largo del año.
Su origen se remonta a más de 1.600 años, y está dedicado a los dioses que protegen contra las malas direcciones y las energías negativas, una creencia muy arraigada en la cultura japonesa.
La visita es tranquila y clara: se atraviesa un amplio torii, se camina por senderos abiertos y se llega al edificio principal, rodeado de una atmósfera solemne pero accesible para cualquier visitante.
En el recinto destacan los bosques, los pequeños santuarios secundarios y el cuidado diseño del espacio, que invita a caminar despacio y observar.
El momento más especial es el Año Nuevo, cuando miles de personas acuden para la primera oración del año, creando un ambiente único.

El santuario principal de Samukawa Jinja, lleno de espiritualidad



